Consejos para realizar un cambio en la alimentación de tu perro

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Alimentación de tu mascota

 

Hay determinadas situaciones en la vida de un perro que pueden implicar un cambio de alimentación, por ejemplo:

Cuando el perro pasa de su etapa de cachorro a la etapa de adulto y cuando pasa de adulto a senior

Cuando su pienso habitual por algún motivo no le sienta bien

Cuando por necesidades médicas requiere una dieta específica

Cuando el animal desarrolla una falta de apetito con su pienso habitual, etc…

Los perros son muy sensibles a los cambios en su alimentación, por lo que debes asegurarte de que la transición sea lo menos brusca posible.

Si hemos decidido cambiarle la alimentación a nuestro perro, unas sencillas normas ayudarán a reducir las molestias digestivas que se le pueden presentar durante la transición o la posibilidad de que éste se niegue a comer.

Para hacerlo correctamente, tendremos que calcular que la transición ha de durar entre siete y diez días.  Mezclaremos cantidades decrecientes de la antigua dieta y cada vez mayores de la nueva. Un ejemplo de la pauta a seguir podría ser el que proponemos a continuación:

  • Del día 1 al 4: mezclar un 20 % de la dieta nueva con un 80 % de la dieta anterior
  • Del 4 al 7: mezclar 50 % de la dieta nueva con un 50 % de la dieta anterior
  • Del día 7 al 9: mezclar 80 % de la dieta nueva con un 20 % de la dieta antigua.
  • Día 10: alimentar con un 100 % del nuevo pienso

A mayor calidad de la nueva dieta elegida, mejor será la adaptación del sistema digestivo de nuestro perro. Tenemos que vigilar siempre que debe suministrar todos los nutrientes esenciales en porcentajes y cantidades equilibradas, en función a su edad, estado fisiológico y modo de vida. Evitaremos grandes cambios en los porcentajes de proteína, grasa y fibra, y no olvidaremos dejar agua fresca siempre a su disposición.

Una buena elección y un adecuado tránsito facilitarán la función gastrointestinal y generarán unas heces compactas, regulares y bien formadas. Signos externos como un pelo lustroso y una piel sana, o un tono muscular adecuado nos servirán para valorar sus efectos a largo plazo.

 

 

Fuentes: elblogdearion.com   

Foto: escuelacaninamaya.com

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